La camisa bien puesta

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MalMAL Muchos hombres compran las camisas con las mangas demasiado cortas. Otros se fijan en el largo de las mangas, pero se olvidan de que las camisas no alcanzan la medida adecuada hasta después del cuarto o quinto lavado. Por este motivo, al comprar una camisa ni el largo de las mangas ni la amplitud del cuello deben ser definitivos. Los buenos camiseros siempre añaden más tela para que la camisa quede a la perfección después de varios lavados.
Bien
BIEN Cuando el largo de las mangas es el adecuado, el puño cubre la muñeca y casi toca el arranque del pulgar. La manga tiene que ser lo suficientemente larga para que se mantenga incluso con el brazo doblado y no sólo cuando el brazo está en posición vertical. Si no, cuando se levante el brazo o al estar sentado, la manga se mete dentro de la manga de la chaqueta. El puño debería ser lo suficientemente estrecho para que no resbale demasiado. Sin embargo, tan sólo se corre este peligro cuando las mangas son demasiado largas.

MalMAL La mayoría de los hombres se compran las camisas con las mangas demasiado cortas y las chaquetas con las mangas demasiado largas. De esta forma el puño queda escondido y parece que se lleve una camisa de manga corta. Además si las mangas son excesivamente largas parece que la chaqueta sea más grande de lo necesario, aunque sea la talla exacta.
Bien
BIEN Cuando las mangas de la camisa y de la chaqueta tienen el largo adecuado, el puño de la camisa sobresale como mínimo un centímetro. Algunos hombres prefieren que sobresalga más. Cuando sobresalen demasiado, las mangas de la chaqueta parecen ser demasiado cortas en proporción con el largo de la chaqueta, pero como la chaqueta nunca se lleva sin camisa, esto no se nota e incluso queda bien. El puño de la camisa que sobresale hace que los brazos parezcan más largos cuando las mangas de la camisa son lo suficientemente largas. Quien tenga los brazos muy cortos puede aprovechar este truco.

MalMAL El cuello de la camisa debe tener una medida que impida que el nudo de la corbata levante las puntas del cuello de la pechera. Al girar la cabeza, las puntas tampoco deben separarse de ésta. Evidentemente, un nudo demasiado gordo puede levantar las puntas de la camisa. Por este motivo, se debería tomar como punto de referencia el nudo que se lleva con mayor frecuencia. Vale la pena llevarse la corbata preferida a la camisería y probársela con la camisa elegida.
Bien
BIEN Las puntas del cuello bien cortado tocan la pechera de la camisa y no se separan de ella al mover la cabeza. El nudo de la corbata es precisamente lo que les obliga a quedarse en esta posición. Para ello el cuello debe tener una medida determinada. Los cuellos de camisas realmente buenas siempre tienen un amplio corte que queda bien, independientemente de si los cuellos que impone la moda son pequeños o grandes. Quien prefiera los cuellos pequeños y estrechos deberá prescindir de las corbatas gruesas Jacquard.

MalMAL Si la solapa no cubre el exterior del cuello de la camisa, por lo general se debe a que éste no está bien cortado. No puede haber armonía entre el cuello, la corbata y la chaqueta si entre el cuello de la camisa y la solapa se ve la tela de la pechera. En las chaquetas cruzadas este problema se da pocas veces y nunca cuando se trata de un traje hecho a medida.
Bien
BIEN La solapa de la chaqueta debería cubrir justo el borde exterior del cuello y sus puntas. Sólo así se consigue una armonía perfecta entre las líneas del cuello de la camisa, la corbata y la solapa. Un cuello que vaya demasiado en vertical apenas se puede cubrir por la solapa, a no ser que la chaqueta sea muy estrecha y cerrada. El cuello italiano siempre se considera elegante porque su borde exterior está cubierto por la solapa incluso cuando el corte de la chaqueta co es tan bueno.

MalMAL Si se lleva una chaqueta con un cuello bien cortado que tapa la camisa por detrás, es porque el cuello de la camisa es demasiado estrecho. Desgraciadamente, muchos fabricantes determinan la anchura del cuello de la camisa según lo que dicte la moda. los camiseros con una larga tradición de Inglaterra o de Italia saben que algo tan importante como la anchura del cuello no puede estar sujeto a la moda, en especial porque con un cuello de camisa demasiado estrecho a menudo la corbata sobresale por detrás, lo que debe evitarse cueste lo que cueste.
Bien
BIEN Si el cuello de la camisa tiene la anchura adecuada sobresaldrá de la chaqueta por detrás, al menos en las chaquetas bien cortadas. Cabe decir que el cuello de la chaqueta se corta a partir de un cuello de camisa bien cortado. Por tanto, para ver si el cuello de la americana queda bien o no, hay que hacerlo en relación con el cuello de la camisa. Por eso, antes de comprar una chaqueta o antes de que el sastre tome las medidas, el cuello de la camisa debería ser perfecto.

MalMAL El cuello de la camisa debe estar cortado de forma que el nudo esté situado en el triángulo superior y no culgue. En este caso vemos que el nudo de la corbata no cubre el último botón del cuello. No debería comprar esa camisa, a no ser que la imperfección se deba a que la corbata esté mal puesta. Con un cuello semejante es imposible conseguir una armonía perfecta entre la corbata y la camisa.
Bien
BIEN El nudo de la corbata debe estar situado exactamente en el triángulo que se forma entre las puntas del cuello y permanecer allí independientemente de si el último botón de la camisa está abrochado o no. La costumbre que tienen muchos hombres de dejar ese botón desabrochado y además no ajustarse bien el nudo de la corbata es una imperfección poco agradable a la vista. Si a alguien no le gusta llevar corbata, que no se la ponga; mejor así que llevarla mal puesta y con el botón desabrochado.